Me encantaría tenerte entre mis brazos, notar las caricias de tus manos, el calor de tu cuerpo, contemplar su preciosa desnudez hecha compañera de la del mio. Nuestros besos suaves y nuestros besos mas profundos, como los que solo saben darse los amantes con ganas. Quiero el deseo desatado en nuestras miradas, fuerte, intenso, inquebrantable.... Que nos delaten en la agitación de nuestras almas, y en la evidencia de que vamos a entregarnos con todo nuestro ser...
Quiero hacer estremecer tu cuerpo al recorrerlo, ávido de tu piel, pasearme por todos sus rincones muy lentamente, sin prisas. Sentir las caricias que te doy como si fuese en mi cuerpo, que sientas las que me das como si fuese en el tuyo. Recrearme en tus brazos, en tu cuello y en tus senos, hacerte sentir cuanto lo deseas y cuanto te deseo. Navegar por tus piernas y tus muslos, y acabar naufragando en tu sexo. Quiero entregarme a ti y que hagas lo mismo.
Deseo hablarte al oído para explicarte que te estoy poseyendo, que me estas poseyendo..., escuchar nuestra voluntad de entregarnos entre sollozos, completa y sin reservas; la de los cuerpos, la de nuestras mentes, y la de nuestras almas. Sentir como los ríos de pasión nos inundan, arrastrando nuestras emociones para que desemboquen en el mismo mar donde nos sumergiremos desnudos de todo excepto de nosotros mismos.
Quiero que desees que te ame tanto como yo deseo hacerlo, que sepas que ya no hay mas opción, ni mas mundo que el que pertenezca a nuestro encuentro. Que se desvanezca todo, salvo nuestras ganas. Y, cuando nos sintamos así, hacerte el amor, con toda la pasión que te guardo.
Amarrarnos el uno al otro con piernas y brazos, con besos desesperados de tantas ganas de besarnos. Con tanta determinación e ímpetu que el único camino posible sea el del placer compartido, donde pierde el nombre y se desvanece, donde podemos vernos con los ojos cerrados, y reconocernos a nosotros mismos en algo nuevo y maravilloso, el resultado de nuestra suma.
Que el deseo nos transporte, nos mate por separado y nos resucite juntos, nos lleve a nuestro cielo, donde nos expandamos tanto que no divisemos el límite de nuestros seres, porque ya no los habrá en el infinito del encuentro de nuestras almas. Allí donde todo es posible, incluso la felicidad absoluta..., en la mejor experiencia que existe en este mundo, la de sentir que somos uno y somos lo mismo.
Una necesidad
Hace 3 días