Forma de mujer, fuego y expresión regalados sin querer en cada canción, hablando tan profundo a mi ser…
Y no me dañas cuando directo llueven las gotas de
entre dos aguas en forma de notas sobre mi alma, sino que lates con mi corazón al ritmo que marcas al escucharte, y no existe razón pues todo es arte y pasión en tu canción.
En
Asturias y
Granada, mis
recuerdos de la Alhambra o
Aranjuez, en la noches de nada y en las de cada querer, con tu
danza ritual se enciende
mi fuego y si los ojos cierro mejor puedo ver con los colores de mil deseos, con los
tres picos de tu sombrero eres mi dueño
.
Suspiros de España que
en la caleta de mi añoranza recuperas la fe que no me falta en esta
vida Breve cuando me hablas…, porque tus notas son mi esperanza.
A los que como yo se sientan conmovidos por los colores de sus notas.